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jueves, 26 de enero de 2017

El perro y el loco (Tarot)



Uno de los detalles más relevantes de la carta del loco en el tarot de Marsella, es el perro que rasga las vestiduras del Loco.
La locura de este personaje está en su absoluta abstracción de la realidad.
Lo primero que resalta esto es la presencia del perro rasgándole el pantalón y su absoluta indiferencia a la acción del can.

Claro que también el perro señala una zona del cuerpo, los muslos, regidos astrológicamente por Sagitario, uno de los signos del zodiaco más idealista, el que más riesgo corre de quedar enganchado a un ideal, a un proyecto que entusiasmándole le haga perder el interés incluso por las cosas más practicas y necesarias.

El Loco en el Tarot de Marsella es un personaje relacionado con Capricornio, pero es muy sagitariano, expansivo e idealista, pero eso no necesariamente es bueno, esa característica le puede convertir en un personaje obstinado e incluso cerril. Porque en su mente hay una idea que lo inunda y domina toda su atención.

Podríamos hacer una lectura romántica de esta carta, representa un héroe de la libertad personal, alguien que no se aferra a lo material, a lo que el mundo le ofrece,  es un desapego no espiritual ni moral, eso ya lo intuiremos en el Ermitaño, esta carta del tarot de Marsella, nos puede evocar al Quijote, un personaje cuya locura se debe a su anacronismo, está fuera del tiempo en el que él se empeña en vivir.
Pero también éste arcano  podría  asemejarse al Capitán Ahab de la novela Moby Dick, obsesionado por lograr algo a pesar de todo,  un deseo irreflexivo de futuro incierto.

En el Rider, por ejemplo,  en relación con la forma de interpretar la acción del perro, puede ser interpretada de otro modo, ya que éste no está actuando sobre la pierna del personaje, cada baraja tiene sus particularidades y por eso conviene trabajar con uno o dos modelos de baraja, porque cada baraja es similar a un idioma, todo se puede decir en todos los idiomas, pero cada uno tiene variaciones conceptuales.


Esta carta evoca una tendencia a un fin trágico,   Wirth en su Tarot, dibuja a un personaje mordido por un animal indeterminado, más agresivo que en el tarot de
Marsella, dirigiéndose hacia un cocodrilo que le espera para devorarle.
En el Rider vemos al loco al borde de un precipicio y el perro ladra como para advertirle del riesgo.

El perro se puede considerar bien como la realidad o como la consciencia desatendida de sí mismo.

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